Calefacción por Suelo Radiante Eléctrico: Funcionamiento y Ventajas.


Al momento de elegir un sistema de calefacción nos encontramos con una gran variedad de alternativas. Una de las más elegidas son los pisos radiantes eléctricos. En este artículo te contamos todo lo que necesitas saber sobre los beneficios, forma de instalación y uso de este sistema, para que conozcas más en profundidad sobre esta alternativa.


El Suelo Radiante eléctrico es un novedoso sistema de calefacción que funciona gracias a la canalización de una fuente de calor debajo de los revestimientos de los pisos. Está conformado por un circuito eléctrico que trabaja transformando la energía eléctrica en energía calorífica.


A diferencia de los tradicionales sistemas de calefacción como el aire acondicionado por conductos, los splits, radiadores o incluso la chimenea que distribuyen el calor de forma desigual, los suelos radiantes distribuyen el calor de manera uniforme por todos los ambientes.


Otro de los puntos más destacables es que el suelo radiante no ocupa espacio alguno ya que, se instala debajo del suelo. No requiere espacio en el hogar, como puede ser en el caso de los radiadores, los splits o incluso el aire acondicionado por conductos al tener que hacer un doble techo.


Aspectos técnicos




El Suelo Radiante eléctrico es un sistema que emana calor de forma homogénea, que gracias al sistema de cableado unifilar de alto rendimiento transforma la energía eléctrica en energía calorífica y se puede controlar la temperatura a través de un termostato.

Los termostatos son dispositivos que regulan la temperatura de forma automática y posibilitan el control independientemente de cada ambiente del hogar, permitiendo variar la temperatura de cada sector de la vivienda según su necesidad.

A la hora de la instalación tenemos que tener en cuenta lo siguiente:

Podemos encontrar la instalación que utiliza un cable calefactor o una malla calefactora. Estos se mantendrán unidos por un material que sea el conductor. Puede ser cemento, pegamento de cerámicas u hormigón.

Al contar con estos materiales, se logrará que el calor haga un desplazamiento adecuado, desde el propio cable hasta el suelo que se pisará.

La instalación de suelo radiante eléctrico es fácil, rápida y económica ya que, solo se necesita crear por encima de una lámina aislante, un circuito de cable o malla calefactora de forma que el resultado sea un sistema de calefacción que ofrece calor de forma uniforme en toda la habitación. Uso y Consumo



Una de las características más importantes al momento de elegir un sistema de calefacción es el consumo que presenta. En este caso, dependerá del periodo en que esté en funcionamiento, del tamaño de la vivienda y de la temperatura que se va a establecer.

Si bien la calefacción radiante no tiene un consumo extremadamente bajo, no es necesario mantenerlo encendido durante un largo periodo de tiempo, debido a que su calefacción es inmediata y es más sencillo que de calor a cada sector del hogar. Es por esto que si buscamos eficiencia y bajo consumo, la calefacción radiante es la solución.


Otro factor a tener en cuenta es que no tiene necesidad de un mantenimiento, ya que al ser eléctrico, es menor la posibilidad de una avería. Pero en el caso de que suceda, con un profesional del rubro, la solución es inmediata.


Beneficios de tener este sistema instalado:





  • Funciona de manera rápida (emite el calor de forma directa, calentando más rápido todos los sectores)

  • No consume oxígeno, ni reseca el ambiente.

  • Temperatura estable en cada sector.

  • Máximo confort en el hogar.

  • Rápida instalación y bajo costo del sistema.

  • Al ser compuesto por una resistencia eléctrica no requiere de mantenimiento.

  • Ahorro energético.

Diferencias contra un suelo radiante por agua:



  • Para trabajar, el suelo radiante eléctrico no necesita una caldera, en cambio un sistema suelo radiante por agua sí. Esto es un punto a favor al ahorrarse la instalación y al no tener que dedicarle un espacio de tu vivienda para la caldera.

  • Otro punto a favor es que el suelo radiante eléctrico proporciona calor de manera casi inmediata, en cambio el suelo radiante por agua demora más tiempo en climatizar la vivienda.

  • Para que el suelo radiante por agua funcione de la manera más eficiente, se debe de hacer un mantenimiento periódico, en cambio, el suelo radiante eléctrico no requiere mantenimiento.


La instalación del suelo radiante eléctrico es más sencilla y económica que el suelo radiante por agua y presenta menos riesgos de rotura durante el proceso de instalación.


Como conclusión, el suelo radiante eléctrico presenta una gran performance en la mayoría de los factores clave, sin embargo, es importante destacar que al momento de elegir un sistema de calefacción, son muchas las variables a tener en cuenta.

Por eso, al momento de tomar la decisión sobre cuál sistema de calefacción es el adecuado, lo recomendable es informarse y contactar a un profesional del área para elegir con precisión el sistema que mejor se adapte a nuestra vivienda.





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